Ibiza defensiva y litoral: una isla mirando al mar

El mar ha sido siempre la gran puerta de entrada a Ibiza. Gracias a él llegaron a este rincón mediterráneo comerciantes, viajeros y nuevas culturas, pero también piratas y amenazas que obligaron a proteger la isla.

Murallas, torres de vigilancia y fortificaciones forman hoy un legado excepcional que explica cómo vivían los ibicencos y cómo defendían su territorio. Al mismo tiempo, acantilados, calas y paisajes costeros recuerdan la estrecha relación entre la isla y el Mediterráneo.

Este itinerario invita a descubrir una Ibiza marcada por el mar, donde naturaleza e historia han evolucionado de la mano durante siglos.